Después de haber trabajado para la empresa privada durante más de 5 años (periodo en el que he profundizado en los conocimientos académicos adquiridos cuando realicé los estudios de Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones, Especialidad en Telemática) me he percatado que la brecha tecnológica (en mi opinión, abismo tecnológico) existente entre los últimos avances de la red y el conocimiento de estos por parte de la población, y en particular las empresas, es cada vez mayor.
No digo que las empresas no dispongan de los últimos equipos tecnológicos, tanto de hardware como de software. Me refiero a que las empresas no saben utilizarlos para conseguir sus metas. Unas metas que son comunes para todas las empresas: conseguir más cliente, hacer más ventas y ganar más dinero.
El nivel de especialización de nuestras empresas y de sus recursos humanos debe ser cada vez mayor, ya que la competencia es capaz de hacer lo mismo que nosotros y además es capaz de hacerlo con un coste inferior al nuestro, de manera que aquellos clientes fieles dejan de serlo de la noche a la mañana con la excusa de dismunir sus gastos.
Es la hora de formar a nuestros recursos humanos para la era digital, para el web 2.0: nuestros ingenieros deben poder diseñar productos o instalaciones desde su casa, nuestros almacenes deben conocer la cantidad de productos de los que disponen, donde se encuentran y cuando pedir más, nuestros responsables de atención al cliente deben responder las consultas de nuestros clientes con la mayor brevedad posible, nuestros comerciales deben ampliar su cartera de cliente y su ámbito geográfico y nuestros empresarios tienen la obligación de buscar nuevas oportunidades de negocio más allá de los canales tradicionales. Y todo esto debe hacerse en colaboración y en tiempo real.
Creo, y cada vez estoy más convencido, que los recursos humanos y los empresarios de este país se están convirtiendo en unos analfabetos digitales. Lo digo desde mi más humilde opinión, sin querer insultar a nadie, y con el ánimo de despertar en las empresas el interés de descubir nuevos canales de venta, búsqueda de proveedores, selección de recursos humanos, oportunidades de negocio, etcétera, a través de Internet y usando el web 2.0 para, y como ya he dicho antes, obtener más clientes, hacer más ventas y conseguir más dinero, sin olvidar la satisfacción de nuestros clientes actuales.
Algunas empresas ya se han percatado de las posibilidades que Internet ha obtenido con el web 2.0 y ya están aplicándolo para conseguir esa estabilidad que tanto deseamos. Tenemos las herramientas y sabemos lo que hay que hacer, ¿a qué estamos esperando?
